Conoce los orígenes y la
verdadera historia del parchís
¡Te sorprenderá!
PARCHIS (del indostánico pachisi, que significa 25).
El juego, sin querer entrar en detalles muy menores, procede de la India. Cualquier libro de juegos que consultes, te refieren dos anécdotas o mitos (mitad verdad y mitad mentira), sobre este juego:
El tablero más antiguo proviene del valle del Deccan en el siglo VI antes de Cristo.
Un emperador mongol jugaba en un tablero gigante, en el cual las fichas eran jóvenes ataviadas con ropas con los colores del juego.
El juego se comercializa durante el Imperio Británico, bien avanzada la época Victoriana, con una gran acogida en los EE.UU., hecho que marcara su aceptación definitiva.
Su éxito viene favorecido por el deslumbramiento de la cultura oriental,
la reina Victoria se hace nombrar Emperatriz de la India, y dotará
su Corte de empleados hindúes, que le darán un cierto exotismo,
es el reflejo de la atracción por todo lo referente a la India, que
tan bien describirá Kipling en su obra.
Su comercialización implica una evolución en cuanto al trazado original. Aumenta el numero de casillas, se incorporan los dados, se hace de cartón y se modifican las reglas básicas; Pero tal vez lo mas importante es que se convierte en un juego destinado a la esfera de lo privado, es decir lo familiar. Su aceptación y popularidad fueron inmediatas.
El juego del parchís llegó a España varias décadas mas tarde, es decir iniciado el siglo XX, siendo la década de los 20 cuando alcanza su máximo apogeo que se mantendrá durante décadas. Su bajo precio en comparación con lo juguetes de hojalata y lo elemental de sus reglas lo harán asequible a todas las clases sociales.
En España, como en otros lugares de Europa, evolucionará hacía el mundo infantil, muestra de ello es que conserva el cubilete que favorece la manipulación del dado. En contraposición al ajedrez que se masculinizará, se incorporará a la esfera de lo público, mediante campeonatos de mundo, etc y se politizará (URSS) e intelectualizará.
El parchís es un juego de persecución cruciforme, como otros juegos parecidos, que se entiende como un mandala (figura geométrica que sirve para la meditación). Tiene un objeto en sí mismo por lo que no necesita de la apuesta en dinero para que tenga emoción.
Es un juego de azar, pero se le reconoce una cierta estrategia. El objeto del juego consiste en introducir las cuatro fichas en espacio central antes que el contrario, lo cual condiciona y marcan el "tempo" adecuado a cada situación.
Se ha querido establecer una interpretación como una especie de viaje iniciático, viaje de la vida en la que cada uno recorremos un camino común y un camino propio (las casillas de color propias), los seguros son castillos donde el peregrino descansa de los peligros del camino. Es un juego aligual que la oca que recoge el fenómeno de la reencarnación, morir y volver a nacer.
Todos los juegos sufren evoluciones: nacen, se hacen adultos y también desaparecen. El parchís está en fase adulto.
Cada año en EL GRADO se presenta una colección de tableros y se organizan charlas divulgativas sobre estos y otros aspectos del mundo del parchís. Lógicamente van destinados a gente muy interesada.